Be·ia es una empresa tecnológica de nueva creación que ha desarrollado una solución basada en inteligencia artificial para transformar ecografías prenatales en imágenes hiperrealistas en tiempo real. Su principal dilema estratégico es decidir entre dirigirse a entornos médicos del sistema nacional de salud, u orientarlo a los servicios de bienestar emocional no médico que habían proliferado últimamente bajo la denominación de ‘clínicas emocionales’. La empresa ha evolucionado ‘servicializando’ su producto inicial, lo que implica redefinir canales, precios y estrategia de crecimiento frente a la competencia. El caso concluye con una oferta de integración por parte de un fabricante de referencia, que plantea la decisión entre vender o continuar de forma independiente.