El caso relata las circunstancias y parte del contenido del discurso que pronunció Mario Draghi, en calidad de presidente del Banco Central Europeo (BCE), el día 26 de julio de 2012 en Londres. Se ha considerado que con ese discurso Draghi salvó al euro en el momento de mayor gravedad de la crisis de deuda soberana que estaba pasando la “eurozona”. De su discurso se han destacado 20 palabras (“… the ECB is ready to do whatever it takes to preserve the euro. And believe me, it will be enough.”). Han sido consideradas por la mayoría de los analistas como las palabras “más eficaces en la historia de los bancos centrales” y tuvieron un impacto inmediato en los mercados de deuda.