Don David Álvarez, fundador de Eulen, transformó una empresa de limpieza en un grupo internacional y diversificó su legado con la compra de Vega Sicilia en 1982 y la creación del grupo cárnico Valles del Esla en 1996. Su vida estuvo marcada por éxitos empresariales y conflictos familiares, exacerbados tras su tercer matrimonio en 2009. Esto dividió a sus siete hijos en dos bandos y desencadenó una batalla judicial por el control de Eulen y El Enebro. Don David recuperó Eulen, mientras sus cinco hijos “díscolos” mantuvieron El Enebro. Antes de su muerte en 2015, designó a sus hijos leales, María José y Jesús David, como herederos universales. Su legado incluye innovación empresarial, contribuciones sociales y un título nobiliario otorgado por el rey Juan Carlos I.