MALVASÍA se enfrentaba a un escenario de tormenta perfecta. Las materias primas y la energía habían alcanzado precios nunca vistos, con gran volatilidad en un entorno de alta inflación y no era descartable que la economía europea entrase en recesión. Además, la epidemia de gripe aviar en Francia había provocado el desabastecimiento de la materia prima (los patitos de 1 día), que no llegaban a las granjas desde hacía bastantes meses. Su gran innovación de los últimos años (FoieGood) estaba siendo cuestionado por los grandes operadores franceses. En ese contexto Malvasía se planteaba su futuro y su Director General tenía el reto de elaborar el plan estratégico para los próximos años.