Osborne es una empresa familiar de alimentación con 250 años de vida y que sufrió un descenso del 29% de su cifra de negocio en 2020, debido a la Covid 19. Este hecho motivó que intensificara su estrategia direct to consumer- DTC- potenciando tanto su e-commerce propio como el de terceros, y se marcó como objetivo facturar 20 millones de euros en 2022, a través de estos canales digitales. La empresa también rediseñó su red comercial y creó un área de B2C que integrara el e-commerce, sus centros de visitas y los restaurantes. Los directivos tenían dudas sobre las distintas alternativas que entrañaban esta estrategia para estrechar relaciones con los consumidores y canales de distribución tradicionales y digitales.