El caso presenta el proceso de creación por parte de un grupo de profesionales de la abogacía de su propio despacho. Después de varios años trabajando por separado en distintos bufetes, tanto multinacionales como locales y conectados por sus trabajos habituales, ponen en común las motivaciones que les llevan a tomar la decisión de unirse como socios y ser dueños de su propio tiempo y trabajo. El caso ilustra cómo se lleva a cabo el reparto de las tareas y de los encargos, cómo establecen la autoridad y los sueldos, cómo se constituyen en sociedad limitada profesional y cómo buscan fuentes de financiación para empezar a desarrollar la actividad.