Pequeña empresa familiar, tras la muerte de su titular, al que sucede en la gerencia uno de sus hijos, éste lleva a cabo un sustancial incremento de las ventas, pero sin fijar políticas de crédito a clientes ni de medios de cobro, adaptadas a sus circunstancias.
Tras un periodo de experiencia deciden reconsiderar sus políticas habida cuenta del drenaje de resultados consecuencia de los impagos y medios de cobro empleados.