Cash Converters Iberia (CCIB) había logrado importantes crecimientos de mercado en el pasado hasta la llegada del Wallapop en 2013, lo que afectó intensamente a CCIB, haciéndle perder ventas, margen y, especialmente, su posición en el mercado. En 2021, un director general recién llegado plantea al consejo de CCIB un nuevo plan a 5 años con el objetivo de volver a crecer, construir una posición de mercado más sólida y triplicar el EBITDA de la empresa. Sin embargo, sus ideas generan dudas en el consejo de administración, al acarrear fuertes inversiones sin un retorno claro y porque, para financiar dichas actuaciones, se plantea la entrada de un nuevo socio, que puede tener consecuencias poco adecuadas para los socios existentes.