El currículo no solo es un ”DNI laboral”, sino sobre todo una ”herramienta de marketing personal” con la que promocionarse ante un posible empleador. Por su parte, la carta es un complemento necesario en muchas ocasiones.
Se facilitan numerosas pautas, sugerencias y planes de mejora. Se resaltan aquellos aspectos que más inciden en que ambas actividades se acoplen al máximo a las necesidades y requisitos de las ofertas de trabajo y a la situación del o de la demandante