El caso describe un interesante experiencia en el aún poco conocido campo del turismo urbano protagonizado por el consorcio creado por el Ayuntamiento, la Cámara de Comercio y la Fundación para la Promoción Internacional de Barcelona.
Detalla un original planteamiento de programas y productos turísticos encaminados a promover servicios que prestan los beneficiarios de las acciones promocionales:comercio, organizaciones de congresos…
Aporta un enfoque de interés sobre la fijación de objetivos y la medición de los resultados conseguidos por la ciudad y junto a un singular desarrollo de la segmentación del mercado turístico, la adecuación de los productos y su comercialización a través de sus canales.