Desde el inicio de sus operaciones, en Coca Cola Europacifica Partners tenían el convencimiento de que la única manera de hacer crecer el negocio era de forma sostenible. Necesitan los recursos naturales para el desarrollo de su actividad, así como una sociedad próspera sobre la que seguir creciendo, por ello los criterios ESG eran clave para su propia sostenibilidad a medio y largo plazo. Tras la compra de la embotelladora asiática, tuvieron que volver a revisar los compromisos adquiridos. Desde arriba se había decidido que se tenían que mantener los mismos objetivos. La sostenibilidad es cada vez más relevante y no se puede diluir, a pesar de que exista un área o una región que vaya a otro ritmo distinto. Pero, ¿iban a ser capaces de conseguirlo?