Antonio Soriano, fundador de ELECOR, S.A. trataba de ordenar sus ideas y planificar la sucesión de la propiedad en su empresa. Empresa que compartía al 50% con su esposa. Ambos se habían jubilado y se encontraban con que sus cuatro hijos estaban trabajando en la empresa. Antonio quería transmitir en vida sus participaciones para comprometer más a sus hijos, pero su esposa no lo tenía tan claro.