Un pequeño fabricante de muebles de baño se encuentra en una situación límite de tesorería y sin acceso a nueva financiación bancaría. Para salir del problema realiza, con un antiguo proveedor de materia prima, una operación de lease-back sobre la nave de fábrica, recien construida.
La aportación neta de tesorería conseguida no sería suficiente porque la reacción posterior de los bancos es es recortar la financiación de circulante, interpretando la desinversión como un indicio de la «retirada» del negocio de los actuales accionistas.