Se quiere dar a la Caja la importancia fundamental que de forma directa e indirecta tiene en el disfrute por los inversores de los buenos resultados de la empresa. Remarcar que incluso con buenos resultados empresariales, desde la perspectiva de otros indicadores económicos centrados en la rentabilidad e incluso en la generación de fondos, si no hay caja suficiente y, como consecuencia, los accionistas no llegan a tocar, vía dividendos, el fruto de sus inversiones, para ellos no hay generación real de riqueza.