El caso A se sitúa en 2017, cuando Fernando País, uno de los socios de Laboratorios Ozoaqua, una pequeña empresa farmacéutica gallega que estaba pasando por serias dificultades comerciales y financieras, debía decidir si seguir adelante con la adquisición de una participación adicional en la empresa que le daría la mayoría del capital o, por el contrario, salir de la empresa.