La doble actividad: revisar y autoevaluarse es de importancia capital. Poder verse en una grabación tras una intervención oral es uno de los medios más eficaces de aprendizaje y progreso para la comunicación oral en público.
Reconocerse al hablar en público con objetividad es todo un ejercicio de realismo con el que se observan las propias limitaciones y, sobre todo, las posibilidades y acciones de mejora. La auto-evaluación así concebida debe tener -como mínimo- dos condiciones básicas: una relacionada con la capacidad de objetivar las acciones realizadas, y la otra ligada a la responsabilidad y al compromiso de mejora.