El grupo Vivagym era uno de los principales operadores en el mercado low cost del fitness en España con más de 50 gimnasios. Gracias al impulso que supuso para Vivagym la adquisición por parte de un fondo de capital riesgo, en enero de 2018 adquirieron la cadena portuguesa de gimnasios Fitness Hut que sumaría más de 40 establecimientos en territorio luso. El caso aborda el reto de la transformación de las ventas en la cadena portuguesa ante el avance de digitalización de la cadena española para que en Portugal se vendiera exclusivamente online como ya se hacía en España. El impacto del COVID en los hábitos de consumo del fitness había hecho mella en el sector y la apuesta por recuperar los niveles de ingresos del pasado eran acuciantes. ¿Sería posible que la empresa portuguesa digiriera los cambios que se le querían proponer y en el plazo estimado? ¿Estaba preparada la empresa para vender servicios fitness exclusivamente por internet como pretendían desde España?