El caso narra la búsqueda de financiación de una empresa start-up fabricante de software de seguridad “anti-fugas” de información. Hasta la fecha en que se sitúan los hechos la empresa ha invertido 600.000 € en desarrollo de producto y se está quedando sin fondos para iniciar la fase de comercialización. Aunque tienen aprobado un préstamo subordinado proveniente de fondos públicos por 1,5 millones, para que la aportación se materialice necesita la entrada de capital privado complementario por 0,7 millones €.
El caso hace énfasis en cómo se ha preparado el plan de negocio y las gestiones del CEO para captar un inversor financiero acudiendo a foros de inversores.